Cámara España revisa al alza sus previsiones para 2026 y 2027, sujetas a volatilidad

13 MAR 2026

La Cámara de Comercio de España prevé que la economía española mantenga la senda del crecimiento en 2026 y 2027, con un avance del PIB del 2,3% en 2026 y del 2% en 2027, apoyado principalmente en la fortaleza de la demanda nacional, gracias al dinamismo del consumo y la creación de empleo.

Esta previsión se ha establecido bajo la hipótesis de que la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, paso obligado para el 20% del crudo mundial y el 25% del gas natural licuado, será temporal y el conflicto bélico se resolverá en cuestión de semanas. A pesar de lo cual la inflación podría no bajar del 2,7% de media durante 2026, antes de moderarse a lo largo de 2027.

El mercado laboral mantendría una evolución muy positiva, con la creación de 360.000 empleos en 2026 y casi 300.000 en 2027, y una reducción progresiva de la tasa de paro hasta el 9,2% en 2027.

Por lo que se refiere a la inversión, podría seguir creciendo en los próximos años, aunque con más protagonismo de la construcción, que avanzaría un 5,2% en 2026 y un 4,8% en 2027, frente al crecimiento más moderado de los bienes de equipo y la propiedad intelectual (2,8% y 3,9%). Una evolución que refleja la incertidumbre del momento y también el final del impulso de los fondos NextGenerationEU, aunque en 2027 se notará el efecto de los proyectos que ya están en marcha.

La demanda nacional continuará siendo el motor de la economía, al aportar 2,8 puntos al PIB en 2026 y 2,2 puntos en 2027.

Por el contrario, el sector exterior restará crecimiento, debido a una demanda internacional más débil. Las exportaciones apenas crecerán un 1,9% en 2026, para repuntar al 2,8% en 2027, mientras que el crecimiento de las importaciones será superior —3,5% en 2026 y 3,7% en 2027— impulsadas por la fortaleza del consumo.



Estas estimaciones, sin embargo, están sometidas a numerosas incertidumbres, dada la extrema volatilidad en la situación geopolítica. Por ello, la Cámara de España ha proyectado otros dos escenarios bajo la hipótesis de una duración más prolongada del conflicto.

Estos escenarios permiten cuantificar con mayor precisión los riesgos asociados a un conflicto bélico que, aunque concentrado geográficamente, tiene implicaciones globales. De esta forma, se contemplan dos escenarios adicionales, que estiman el impacto directo de la evolución del precio del petróleo sobre el PIB y la inflación.

Escenario 1: entre dos y tres meses de conflicto

Bajo este supuesto, el barril de Brent se establecería por encima de 80 dólares de media durante el primer trimestre de 2026, normalizándose progresivamente a partir del segundo trimestre. El crecimiento del PIB de 2026 se reduciría en 0,3 puntos porcentuales, situándose en el 2%, y la inflación aumentaría 0,5 p.p. en 2026, aunque este efecto se corregiría en 2027.


Escenario 2: conflicto prolongado

Si las hostilidades se prolongaran, el conflicto se enquista, y el precio del crudo se sitúa por encima de los 90 dólares durante 2026, el PIB crecería el 1,6% tanto en 2026 como en 2027; 0,7 y 0,4 puntos porcentuales menos, respectivamente, en relación con el escenario base. La inflación podría escalar hasta el 4% de media en 2026, lo que erosionaría la capacidad adquisitiva de los hogares y la rentabilidad empresarial.



Contexto Global

La confrontación directa entre Irán y la coalición formada por Israel y Estados Unidos ha desestabilizado el tránsito de buques a través del estrecho de Ormuz, que no solo es paso obligado para el 20% del crudo mundial y el 25% del gas natural licuado (GNL), también es arteria principal para la exportación de fertilizantes nitrogenados y fosfatados producidos en la región del Golfo Pérsico (representando aproximadamente el 15-20% del suministro global de estos compuestos).

Como consecuencia de esta situación, durante los primeros días del conflicto se ha producido un incremento muy importante de los precios de estas materias primas, principalmente por el encarecimiento de las primas de los seguros de las naves y sus cargas. Estas pólizas han pasado de representar una fracción residual del coste de la carga a suponer un porcentaje muy importante del valor total del buque por cada tránsito.

A lo anterior hay que añadir el desvío de rutas que provoca esta situación, lo que implica un coste adicional en el transporte de muchas mercancías.

El impacto que esta situación pueda tener sobre la economía mundial dependerá en gran medida de cuánto se prolongue la inestabilidad. Si el conflicto lograra resolverse con rapidez en las próximas semanas, estaríamos ante un efecto prácticamente testimonial.